El móvil, siempre a disposición, es el que mejor se adapta a los intersticios de la vida cotidiana, esos limitados espacios temporales de ocio en los que la fruición requiere brevedad. O mejor dicho, brevedades. Brevedad al escribir un mensaje interpersonal, brevedad al leer una noticia o una alerta, brevedad de la información de una base de datos, brevedad en el uso de los contenidos de ficcion. Mientras que los formatos televisivos requieren un involucramiento temporal superior a la media hora, la microficción se adapta mejor a los microespacios de la vida cotidiana en los grandes centros urbanos. El nomadismo exige brevedad, la fruición en gotas.
Burbujas de ocio. Nuevas formas de consumo cultural
Roberto Igarza