Parafraseando a los gurús del marketing, uno no vende un “reloj Rolex”. Uno vende “lo que se siente llevando un Rolex”. Es obvio. O debería serlo. Y lo que vale para esto vale también para toda venta… incluyendo la “venta” interna de tu “proyecto de rediseño del proceso empresarial”.
Mantra: los idiotas venden… un Rolex. Los genios venden… el estilo de vida Rolex.
Mantra: los idiotas venden… un Rolex. Los genios venden… el estilo de vida Rolex.
Re-imagina!
La excelencia empresarial en una era perturbadora
Tom Peters
La excelencia empresarial en una era perturbadora
Tom Peters