Pero cada vez me resulta más fácil imaginar lo inimaginable. ¡Ningún pensamiento es demasiado extravagante!
¡Nada es inimaginable!
¡Imagina eso!
¡Nada es inimaginable!
¡Imagina eso!
Re-imagina!
La excelencia empresarial en una era perturbadora
Tom Peters
La excelencia empresarial en una era perturbadora
Tom Peters