Si pides a alguien que pinte un árbol todos lo pintan desde un enfoque parecido, con determinados colores. Nadie pinta el árbol desde dentro del árbol. Si le preguntas a la gente, el monte es verde y el cielo es azul. Romper esas ideas preconcebidas es uno de los trabajos más arduos de la pintura.
Jesús Mari Lazkano en El Diario Vasco 12.01.09