Para lograr una mayor rentabilidad, las compañías deben abrir nuevos canales de comunicación, mucho más cercanos y directos, de manera que puedan interactuar con sus potenciales clientes. Así, el diálogo se ha convertido en un medio cada vez más usado para conocer y adaptarse a las necesidades de los consumidores. El objetivo es conectar con ellos, creando un vínculo emocional. Y este enfoque cambia por completo la forma de trabajar.
Guillermo Martorell, impulsor del “marketing democrático” en El País 23.11.08